Sólo

Sólo, solamente, sólo. Tras aquella oscura cortina una sola obsesión, un solo pensamiento. Un grito de desesperación por no encontrar solución a soluciones no deseadas, Por darme en ese momento cuenta en el absurdo y en la insignificancia en que nos vemos envueltos al caer en la trampa de lo que somos, pues somos sólo eso, solamente, sólo.