dodo

El Dodo gritó súbitamente:

¡La carrera ha terminado!

Y todos se agruparon jadeantes a su alrededor, preguntando: ‘¿Pero quién ha ganado?’.

El Dodo no podía contestar a esta pregunta sin entregarse antes a largas cavilaciones, y estuvo largo rato reflexionando con un dedo apoyado en la frente (la postura en que aparecen casi siempre retratados los pensadores), mientras los demás esperaban en silencio. Por fin, el Dodo dijo: ‘Todos hemos ganado, y todos tenemos que recibir un premio”.

Las Aventuras de Alicia en el País de las Maravillas, Capítulo 3. Lewis Carroll